PASEO POR LOS FLYSCH

DESCUBRIENDO EL PAIS VASCO

Hola viajeros de La Maleta.

Confieso que siento debilidad por esta parte de nuestro país, el País Vasco. Y por eso he querido mostraros este lugar tan especial para mí y donde he disfrutado muchos años junto a mi familia de unas días de relax y descanso descubriendo sitios únicos.

Acompañarme en esta aventura donde os mostrare mi País Vasco particular¡¡¡¡¡

¿Porquè  perderse en el Pais Vasco?, para mì el Norte de España es el lugar en el que si algùn dia me pierdo sè que me encontraràn allì

Como iba a pensar yo que en las vacaciones del verano del 2016 descubrirìa el  pueblo  pesquero de Mutriku! La suerte quiso que fuera a parar a este precioso pueblo y disfrutar del paisaje tan maravilloso que  ofrece esta zona . Mutriku està considerado  uno de los pueblos màs bellos del Pais Vasco, Si las vistas del puerto y el pueblo son preciosas, ni que decir del camino por carretera al borde del Cantabrico donde en sus muchos miradores que encuentras a lo largo del camino puedes apreciar los famosos Flysch, que son capas rocosas en forma de milhojas bañadas por el mar. Este espectàculo domina la costa desde Zumaia a Deba, siendo Mutriku el centro y el lugar idoneo para disfrutar de los 8 km de costa que forman los Flysch , es increible !

Ahora toca deshacer el equipaje y patear este pueblo ; empezamos por el puerto con sus barquitas de colores y su piscina natural , apta para el baño, seguimos cuesta arriba para conocer el entramado de calles y nos tropezamos con la Plaza Txurruca donde se concentran los  restaurantes que hay en Mutriku , donde sus platos caracteristicos de la zona hacen la boca agua, y ni que decir de su famosa tarta de queso; 

Al dia siguiente decidì pasar el dia en la playa y que mejor opciòn que la playa salvaje entre Ondarroa y Mutriku , disfrutando  a la vez del verde de la vegetacion y el azul del mar , Si tuviera que destacar algó de este lugar sería sin duda Las Peñas de Santurran, constituyen  unos de los paisajes màs fotografiados del Pais Vasco, al pie de los acantilados se van sucediendo pequeñas y recondidas calas que han dado nombre al lugar " Las siete Islas", playa de facil acceso e ideal para ir con niños. 

Siguiendo la ruta de los pueblos costeros tomamos rumbo a Getaria , conocida por su Museo Balenciaga y por sus bodegas Txacoli con Denominación de Origen.

Las vistas de Getaria ,en lo alto del pueblo no dejan a nadie indiferente, se puede apreciar la grandiosidad que ofrece el mar cantabrico, y por supuesto no puedes abandonar el pueblo sin saborear el pescado a la brasa, típico del lugar, el paseo por la playa rodeada de enormes rocas, un lugar donde perderse del mundo y donde sientes la necesidad de permanecer siempre alli. Sentì que me quedaria allì para siempre.

Paseando por Getaria sentì que yo ya habia estado alli, recordaba imagenes conocidas y me acordè de  la famosa pelicula "Los ocho apellidos Vascos", parte de ella fuè rodada alli. Ademàs de reirme lo que màs me gustò de ella fueron sus paisajes que se quedaron grabados en mi memoria.

Seguimos ruta: 

Dia tres: Hondarribia: este pueblo està situado junto a la frontera con Francia , es un pueblo amurallado, dejè  el coche en el parking, accediendo  por la puerta de Santa Maria y su famosa figura del Hachero que nos da la binvenida . Paseando por  sus calles  adoquinadas y cuesta arriba con fachadas medievales;  me transportè a la edad media , sentì que habia retrocedido en el tiempo, es impresionante. Dediquè una mañana a recorrer sus calles, cuando llego al casco antiguo me encuentro con el majestuoso Parador Nacional, que refleja la època de Carlos V, sobre todo cuando entrè en la cafeteria y traspasas la puerta del tiempo, con sus armaduras colgadas, las banderas ondeando, me encantò saborear una cerveza fresquita .Las vistas que ofrece en lo alto del pueblo me dejaron con la boca abierta, la inmensidad del mar Cantabrico con su furia rompiendo en las rocas .

Al llegar a la zona de restaurantes y casitas de colores no me lo pensè queria quedarme alli, y eso hicimos, en una terraza rodeada de arboles tomamos unas tapas con una buen vino Xacolì que fue una delicia.

De la ruta programada solo nos quedaba un pueblo por visitar, Lekeitio, el casco historico te deja sin sentido, coqueto, rodeado de fachadas de colores, representado por la Basilica de la Asunciòn de Santa Maria, basilica que bien podria pasar por Catedral dadas sus dimensiones. Si hay algo que caracteriza a Lekeitio es su puerto, en el que conviven embarcaciones de pesca tradicionales con embarcaciones modernas. El puerto està rodeado de casitas con encanto situadas en la orilla . 

Este pequeño pueblo  cuenta  con dos playas, una situada en el casco urbano "Playa de Isuntza"y justo al lado "Playa de Karraspio". Separadas por un paseo por el que se accede a la Isla de San Nicolas, Ojo, nos descuidamos y la vuelta de isla la hicimos corriendo pues las olas rompian con mucha fuerza y llegas a la orilla empapado, pero resulta divertido , decidimos pasar un dia de playa y esta fue muy buena opcion. 

Ya habiamos visitado todo lo programado , pues no, nos faltaba la gran ciudad de Bilbao, no podiamos irnos sin visitarla , su Teatro Arriaga, con su fachada que recuerda a la Opera de Paris, bajando por la calle Bidebarneta nos topamos con el casco historico , precioso , repleto de bares y restaurantes donde perderte y degustar sus famosas tapas y vinos. Por la tarde visita a la Catedral de Santiago de Bilbao,mas que un monumento historico es la "casa de Dios" y la morada de los hombres, visita obligatoria de los peregrinos, està considerada una de las mejores manifestaciones goticas del Pais Vasco, llevaria horas describir este increible monumento. 

Saliendo por la Puerta del Portico y nos internamos por las conocidas como " Siete calles", dejandonos perder entre sus esquinas y fachadas. Siguiente visita la calle Nueva, lugar donde perderse y dejar pasar la vida. Nos quedaba por visitar " el Arenal", jardines que representan el corazon verde de la ciudad e invita a asomarse a la Ria y disfrutar de sus paseos y fuentes  y para ello cruzamos por el arco de la calle Correo . No nos quedaba tiempo para visitar el famoso Museo de Guggenheim , representa un claro ejemplo de la Arquitectura mas vanguardista. En conjunto crea una estructura espectacular perfectamente integrada en la trama urbana de Bilbao y su entorno.

Fin del viaje, no nos quedaban mas dias pero si muchas cosas por visitar, tendremos que repetir destino, el sabor de boca que deja este destino es indescriptible , la combinacion de mar y montaña , el clima que permite recorrerte la ciudad a cualquier hora, su gastronomia , sus vinos, su gente, no se que mas decir del Pais Vasco, que nadie puede dejar de visitarlo aunque sea una vez .

 

 

 

Comparte este artículo